
Mira que yo soy ateo, pero cuando un progre se pone gilipollas, se pone. Hoy se han publicado dos borradores de letra del himno español que han sido compuestos por Joaquín Sabina, ese progre forrado que todo lo que el pueblo le daba lo solía invertir en cocaína. Y conste que no le quito mérito al intento, porque la tarea se las trae y Sabina es técnicamente competente. Aquí van:
Ciudadanos,
en guerra por la paz
y la diosa razón
mano en el corazón.Ciudadanos,
ni súbditos ni amos
ni resignación
ni carne de cañón.Pan amasado
con fe y dignidad
no hay nada más sagrado
que la libertad.
Ya sabía yo que no podía faltar ni el toquecillo masonoide/anarca/años 30 de la primera estrofa (“la diosa razón), como la referencia a la guerra de Irak de la tercera estrofa (“ni carne de cañón”). Como este himno le debió de parecer un poco parcial, compuso el siguiente.
Ciudadanos,
ni héroes ni villanos,
hijos del ayer,
hay tanto por hacer.Ciudadanos,
tan fieramente humanos,
tan paisanos del
hermano de Babel.Alta montaña
con puerto de mar
clave de sol España
atrévete a soñar.
Aquí el tipo ya desbarra. Después de rozar el ripio con la primera estrofa, que es, sencillamente, indigna de Sabina, no podía faltar una referencia a lo que los progres de Madrid llaman “la pluralidad lingüística del Estado”, es decir, el derecho que tienen las burguesías locales de imponer su lengua local a los castellanohablantes que vivan en sus (de su propiedad) Comunidades Autónomas (“hermano de Babel”).
Y la última estrofa se comenta por si sola o por la carcajada que provoca su lectura. Vamos, que vaya un intento.
