
De Juana amenaza con otra “huelga de hambre” si le ponen una pulsera telemática. Dice que no le gusta que le traten “como a un perro”.
Como él nunca ha matado a nadie “como a un perro”, es natural.
Mañana corro al Mercadona para aprovisionarme de pan Bimbo, aunque tenga que congelarlo. Que en la última huelga me las veía y me las deseaba para encontrarlo.
Ah, y que no se me olvide pasar a comprar preservativos porque también les entran las ganas de “mimitos” a de Juana y su dejuanesca, y luego suben de precio.
La ley de la oferta y la demanda.
Y el PSOE, detrás de todo esto.
Cómo no. Lo que haga falta.